Estamos atravesando un momento histórico y socio económico que plantea profundos cambios asociados a la disminución de las posibilidades laborales, y a la desprotección del estado, lo que produce desamparo y vulnerabilidad social y personal.
Esta circunstancia plantea a cada individuo la modificación de sus hábitos, y con ello el diseño permanente de estrategias para competir con la ‘economía de mercado’ donde los servicios profesionales se legitiman como ‘mercancía’, ya que circula la premisa de ‘libre elección’, pero de acuerdo al nivel adquisitivo de los consumidores privados.
Cuando irrumpe la realidad externa con una cualidad traumática se produce un trastocamiento entre la realidad interna y la externa, impactando a los sujetos en forma variada. Es una violencia ajena al sujeto, que se ubica en la realidad externa, pero resuena en su interioridad y produce inquietud, perplejidad, tendencia al aislamiento y exclusión.
En la actualidad se han destruido los referentes sociales tradicionales, aquellos que nos daban las certidumbres por las cuales se armaba un proyecto de vida, se elegía un trabajo que se mantenía, y un cierto modo de vivir. Esta circunstancia nos genera inestabilidad permanente, tanto en el ámbito individual, social e institucional.
Las crisis de esta naturaleza, con la destrucción del orden establecido previamente instalan el estado de necesidad, hay coercion anímica y predomina la resolución de los apremios instintivos, desjerarquizando la funcion del pensamiento y la posibilidad de espera. Es un ataque a la autoestima, disminuyendo la posibilidad de pensar estrategias utiles frente a un futuro sombrio.
El reconocimiento de la realidad externa se relaciona directamente con la interaccion que se lleva a cabo con ella; con el lenguaje comun, y con mayor acceso a lo simbolico.
Cada sujeto vive e investiga los sucederes de la vida cotidiana. Cuando los mensajes provenientes de ella son confusos, se producen alteraciones de diferente orden.
El aspecto social de cada individuo lo incluye en una historia vivida y otra por vivir; se transforma en el emisor de una organización social; tiene un sentido de pertenencia con el entorno y se organiza en funcion de reglas y leyes. Cuando existe violencia social de esta naturaleza, hay una trangresion de la ley y ello reduce la vida vincular, la socialización. Las consecuencias en la vida subjetiva son: a) los efectos de lo impensable y b) el distres laboral y sus consecuencias.
El fenómeno de lo impensable se refiere a ciertas percepciones que despiertan emociones intolerables, despertado por la sensacion de inutilidad por la edad ( entre las personas mayores de 40 años) y la posibilidad de ser un elemento superfluo en una sociedad empobrecida. Son emociones muy dificiles de poner en palabras ya que producen paralisis del pensamiento. La reorganizacion depende de: enfrentar el miedo y pensar en él; de hacer un relevamiento de la situacion externa; un nuevo reconocimiento de capacidades propias en cuanto a habilidades y funciones mentales) y establecer nuevos vinculos, creando otras interacciones para salir del aislamiento.
El Síndrome de Burnout o Distres Laboral esta calificado por la Organización Mundial de la Salud como epidemia mundial y se lo considera como un trastorno adaptativo crónico. Describe su producción en entornos laborales exentos de la satisfacción intrínseca a la realización de la tarea y surge cuando el profesional ve frustradas sus expectativas de modificación de la misma: es un síndrome y por lo tanto, tiene consecuencias.
Comienza con aparicion de angustia y sentimientos de frustración (que se traduce como agotamiento emocional), trastornos en los ritmos de alimentación, de la actividad física, aparecen dolencias físicas y psíquicas, y un sentimiento de inadecuacion a las tareas.
En el comportamiento laboral se observan dos situaciones polares (opuestas) en cuanto a la respuesta:
1- un desapego notorio, como si no se tuviera en cuenta la aparicion de la situacion de emergencia;
2- un exceso de compromiso, que se observa en aquella persona que no descansa lo suficiente, trabaja en el tiempo libre, etc.
Intimamente hay un profundo cambio en la manera de sentir, de actuar en relacion a como se lo habia hecho previamente, y denota una perdida de la motivacion para involucrarse nuevamente.
Son mas proclives a sufrir este sindrome aquellos profesionales cuyo actividad se desarrolla en contacto con personas, como el personal sanitario, de la enseñanza, asistentes sociales, los letrados que litigan, etc.
Hay que incluir el rol de las instituciones, las que habitualmente nos proporcionan ideas comunes y lugares de pertenencia, un grupo con quien interaccionar, la posibilidad de generar pensamientos sobre el presente y el provenir; los limites, la identidad profesional. En el atravesamiento de estas crisis, los valores que constituyen a las instituciones entran en contradiccion, dejan de aportar la funcion de sosten y nos sentimos abandonadas por ellas, vivenciandose abandono y desamparo por efecto de la violencia que circula. Alli sobrevienen alteraciones. Estos enormes ezfuerzos de adaptacion empobrecen el pensamiento, dañan la subjetividad y tambalea la identidad. Cuando la situacion laboral es tan conflictiva se siente como si no quedara espacio para la persona individual, como si la vida personal se confundiera con la vida laboral y se correlaciona con un estado mental de desarticulacion, se alteran paulatinamente las reglas que rigen la interaccion y el contexto social se vuelve incomprensible, inasible. Consecuentemente los grupos de pertenencia se desorganizan y los de referencia se pierden .
Estrategias para afrontar esta problemática
Hay factores para tener en cuenta respecto de este sindrome y la repercusion repercusion sobre la calidad de vida. Ellos son: la vulnerabilidad, la resiliencia y los sistemas de apoyo.
Vulnerabilidad: abarca a los recursos psiquicos y sociales del sujeto en cuestion, pero se relaciona directamente con la problemática padecida y el contexto en el que ocurre, en tanto productores de vulnerabilidad. Hay que sumarle la identificación profesional especifica (no es lo mismo hacer docencia en vez de asistencia que manejar un taxi).
Resiliencia: se destaca la resistencia individual frente a factores dañiños, y la capacidad para mantener la integridad frente a circunstancias dificiles y tolerancia a los cambios que afectan la cotidianeidad.
Sistemas de apoyo: son aquellos que refuerzan los sistemas de competencia y le permiten a un sujeto afrontar situaciones de riesgo. Ellos son la familia, los amigos, las organizaciones de ayuda que actuen en forma espontánea y que proporcionen confianza y sosten. Tambien cuentan los recursos materiales y económicos con los que se puede contar.
Las sugerencias son: instituir una nueva rutina, intercambiar con profesionales de la misma especialidad, reorganizar el ambiente laboral y si no se producen las modificaciones esperadas, solicitar apoyo psicologico.
* Trabajo presentado en la 1º Jornada Anual de Asociación de Psicologos de Buenos Aires – «La Complejidad en el Ejercicio Profesional – El Abordaje Transdisciplinario» – Lugar: Auditorio de Uces – Paraguay 1239 – 1º piso – Noviembre de 2005 –
Bibliografía
- «El Burnout – La salud de los trabajadores de la salud» – Zaldua, G; Lodien, M. T. Investigaciones en psicologia – Revista del Instituto de Investigaciones de la Facultad de psicologia – Año 5 – Nº 1 – UBA – 2000
- «Clinica Psicoanalitica ante las Catastrofes Sociales» – Berenstein, I; Bleichmar, S; Lewkowicz, I; Hornstein, L; Puget, J. , y otros – Ed Paidos –
- «La institución y las instituciones- Estudios psicoanalíticos» – R Käes, J. Bleger y otros – Colección grupos e instituciones – Ed. Paidos.



